Finalmente después de dar demasiadas vueltas para encontrar lugar dónde estacionar, bajamos del auto, nos alisamos la ropa con las manos y rumbeamos cuesta arriba hasta la parroquia de "Nuestra señora del Santísimo Sacramento" o bien podría ser "Del Perpetuo Socorro". Pidiendo socorro subimos las escaleras, entramos, adoptamos la compostura esa que uno debe adoptar cuando entra a la casa de Dios y calladitos enfilamos para el fondo, dónde mi abuela, la presidenta de la liga de Madres, ofrecía una misa en agradecimiento por su nonagésimo cumpleaños… Claro que propusimos fiesta, té canasta, almuerzo y todas las demás posibilidades, pero no, ella quería una misa, un Miércoles a las 11:30 de la mañana…
Ella está en primera fila, nosotros llegamos tarde, claro. Nos ubicamos atrás de todo, parados, mi hija, mi hermana y su marido, mi madre y yo. Mi hija encuentra en seguida una araña para entretenerse y nosotros algún personaje.
Debe hacer 15 años que no pisamos una iglesia.
Después intercambiamos con mi hermana verbalmente vestuario para este invierno, quedamos en que yo le paso unos vestidos a cambio de unas polleras suyas, felices las dos.
Llega el momento de la ostia pero no para nosotras, ya me había olvidado, o nunca lo supe, pero le pregunto a mi mamá qué es lo que hace la gente después de comerse la ostia… porque miro alrededor y veo a un hombre joven, o debería decir “un chico”, ya que debe tener mi edad, sin ninguna seña en particular, genuflexo y encorvado, agarrándose la cabeza con las dos manos, los codos casi tocando las rodillas… ¿Es necesario?, del otro lado, un señor más grande, de unos 60 años, inclinado, con una rodilla en el piso y la otra pierna flexionada, apoyando el codo sobre la pierna flexionada y la frente en la palma de la mano…
Mi mamá me dice que no sabe qué es lo que la gente realmente hace después de comer la ostia, pero que aquél que está inclinado agarrándose la cabeza con las dos manos es eyaculador precoz y el señor en pose de escudero, esta pidiendo fuerzas para cogerse a la mujer… le pregunto si es porque no se le para y me contesta que no, que se le para, de hecho se está cogiendo a la secretaria, pero para disimular, ahora tiene que cogerse a la mujer y no puede… eso es lo que pide… suena lógico.
Termina la misa, nos encontramos con mi abuela y sus amigas, las chicas de inglés, las chicas de la liga de madres y las chicas de toda la vida, que claro, son cada vez menos… Un grupo de viejitas encantadoras, todas chiquititas chiquititas, nos cuentan de la última vez que nos vieron a mi hermana y a mí, fue cuándo teníamos 5 o 15 o 20 años, nos elogian frente a mi abuela diciendo que tiene unas nietas preciosas, mi abuela inmediatamente se excusa, casi pidiendo disculpas, porque de chicas éramos rubias, y ya no, ahora somos morochas y no entiende por qué éramos tan rubias de chiquitas y no pudimos conservar el tono.
No sabemos si deberíamos pedir disculpas nosotras también, pero sabemos que no se debe putear, no sólo porque estamos en la casa de Dios, sino porque es nuestra abuela y cumple 90 años.
jueves, 29 de abril de 2010
lunes, 26 de abril de 2010
Inmobiliaria Nat-out
Si tan sólo las mujeres pudiéramos quedarnos con la primera sensación… ¿Se acuerdan de la primera impresión? de: “Ahhhhh!!!!. ¿Era ESTO?. ¡De haber sabido que era ESTO, habría seguido llegando a AQUELLO sin necesidad de ESTO!…” o… “¿Tanto lío para ESTO?”
Pero no, nosotras no nos quedamos nunca con la primera impresión de nada, nada es lo que es y ahí se queda… no, todo lo podemos cambiar, todo lo podemos arreglar, enduír, lijar y pintar para que quede como si fuera “a estrenar”…pfffff!!!
¿Cuál será la hormona que nos hace creernos las hadas madrinas de la reconstrucción?.
Si algo no cierra a primera vista, ¿por qué creemos que con nuestro esfuerzo y buena voluntad, finalmente termine siendo lo que no es?.
¿No sería más práctico, ya que siempre nos jactamos de nuestra practicidad, esperar a encontrar lo que buscamos?, en lugar de estar modificando lo que aparece sin las condiciones que necesitamos…
No por nada, cuando se pone a la venta un departamento difícil de vender se dice que “hay que encontrarle el novio”.
Y no es porque no nos demos cuenta, díganme la verdad, ¿no se dan cuenta cuándo no les cierra?, ahora la pregunta sería… ¿por qué si no nos cierra, no lo dejamos pasar y seguimos buscando?, No es como un departamento, ¡con posibilidades!. No podemos abrir un ventanal en la cocina para tener más luz, ni sacar el bidet y colocar un bidematic para que el baño quede más espacioso… NO FUNCIONA ASÍ!, lo que vemos es lo que conservaremos y muy probablemente ni siquiera nos den las gracias por las mejoras que hayamos hecho.
Entonces ¿por qué pensamos en los tipos como si fueran un bien inmueble?.
El día que conocí al pelado por ejemplo, en el minuto en que me subí al auto hubiera vuelto a abrir la puerta, para irme. Pero no, cerré los ojos, dejé que mi imaginación decore y para cuando llegamos a dónde habíamos quedado en ir, yo había dejado el monoambiente en el abasto con bombitas colgando del techo, convertido en un piso en recoleta con vistas a la plaza, puesto por la Bauhaus.
Y sí, no sólo eso sino que siempre estuve convencida de que ese era un “don”. ¡Eros me dotó con un arma más que al resto de la humanidad!, tengo un poder especial que me hace ver más allá de las apariencias, más allá de lo banal, más allá de lo básico. ¡Eros me dio un don!, sí, para ensartarme con mi propia fantasía, Gracias Eros, pero si no te ofende, te devuelvo el don, metételo en el ojete!.
Pero no, nosotras no nos quedamos nunca con la primera impresión de nada, nada es lo que es y ahí se queda… no, todo lo podemos cambiar, todo lo podemos arreglar, enduír, lijar y pintar para que quede como si fuera “a estrenar”…pfffff!!!
¿Cuál será la hormona que nos hace creernos las hadas madrinas de la reconstrucción?.
Si algo no cierra a primera vista, ¿por qué creemos que con nuestro esfuerzo y buena voluntad, finalmente termine siendo lo que no es?.
¿No sería más práctico, ya que siempre nos jactamos de nuestra practicidad, esperar a encontrar lo que buscamos?, en lugar de estar modificando lo que aparece sin las condiciones que necesitamos…
No por nada, cuando se pone a la venta un departamento difícil de vender se dice que “hay que encontrarle el novio”.
Y no es porque no nos demos cuenta, díganme la verdad, ¿no se dan cuenta cuándo no les cierra?, ahora la pregunta sería… ¿por qué si no nos cierra, no lo dejamos pasar y seguimos buscando?, No es como un departamento, ¡con posibilidades!. No podemos abrir un ventanal en la cocina para tener más luz, ni sacar el bidet y colocar un bidematic para que el baño quede más espacioso… NO FUNCIONA ASÍ!, lo que vemos es lo que conservaremos y muy probablemente ni siquiera nos den las gracias por las mejoras que hayamos hecho.
Entonces ¿por qué pensamos en los tipos como si fueran un bien inmueble?.
El día que conocí al pelado por ejemplo, en el minuto en que me subí al auto hubiera vuelto a abrir la puerta, para irme. Pero no, cerré los ojos, dejé que mi imaginación decore y para cuando llegamos a dónde habíamos quedado en ir, yo había dejado el monoambiente en el abasto con bombitas colgando del techo, convertido en un piso en recoleta con vistas a la plaza, puesto por la Bauhaus.
Y sí, no sólo eso sino que siempre estuve convencida de que ese era un “don”. ¡Eros me dotó con un arma más que al resto de la humanidad!, tengo un poder especial que me hace ver más allá de las apariencias, más allá de lo banal, más allá de lo básico. ¡Eros me dio un don!, sí, para ensartarme con mi propia fantasía, Gracias Eros, pero si no te ofende, te devuelvo el don, metételo en el ojete!.
sábado, 24 de abril de 2010
Gracias Blog!
Mis amigos del sur están preocupados porque creen que con esto del Blog, no voy a conseguir candidato nunca más… para ellos, esta otra posibilidad.
Cada vez que llegaba a casa tenía alguna frase en la ventanita del MSN, siempre algo agradable como: “Qué ganas que te tengo” o, “Cuándo pienso en vos se me pone dura” y hasta “No sabés toda la leche que tengo para darte”. Siento que él lo hacía pensando que a mí me re ponía, por supuesto, nada más lejos!.
El calentón ex compañero de colegio había recibido mi atención en algún momento allá lejos y hace tiempo y evidentemente se había quedado prendado de alguna de mis dotes amatorias adolescentes, porque estamos hablando de hace más de 20 años y yo esperé a entregarle mi flor a mi primer novio, un tiempo después, así que decididamente era pura paja la suya.
Pero, volviendo al calentón… No sé por qué cosas raras de la vida, este muchacho creyó que a mí me encendían este tipo de declaraciones, desde ya, todo lo contrario, no sé ustedes, pero yo necesito que conquistar a alguien represente algún tipo de reto y no que se me tiren encima cuál perros alzados!.
Por suerte se cansó y dejó de escribirme por un buen tiempo, pero con esta novedad del Blog, parece que volví a su recuerdo de adolescente excitado y en éstos días encontré la pestañita anaranjada titilando en la pantalla de mi compu.
Me saludó y me hizo saber que había leído mis escritos y que le habían gustado mucho, incluso recordó que a mis 9 años, cuando compartíamos grado, yo había ganado un concurso de cuentos o algo así, la verdad, yo no lo recordaba. Bueno, entre una cosa y otra, me sugirió salir a tomar algo, un té, un helado, un vino… Le dije que me encantaría, que de hecho, me gustaba mucho más leer eso de él que puras leches y pijas duras, le causó gracia, o vergüenza, se excusó diciendo que a muchas chicas les gusta y que le extrañaba que a mí no, pero que si no conocí tipos calentones es porque deben haber estado fingiendo conmigo todo el tiempo!. Ahá…! Bueno…, puede ser… Pero, en todo caso, me gusta más así.
Le dije que encantada saldría con él, y que así seguramente, dependiendo de cómo se portara, y ya que le gustaba tanto, tendría más material para seguir escribiendo en mi Blog. De pronto parece que sonó su teléfono!!! Pasaron unos segundos y se desconectó…
Puede que sí o puede que no vuelva a conseguir un tipo en mi vida a raíz de este Blog, lo seguro es que me voy a librar de los pajeros, los jodidos, los cagones y los boludos!. Y ya eso es bastante.
Cada vez que llegaba a casa tenía alguna frase en la ventanita del MSN, siempre algo agradable como: “Qué ganas que te tengo” o, “Cuándo pienso en vos se me pone dura” y hasta “No sabés toda la leche que tengo para darte”. Siento que él lo hacía pensando que a mí me re ponía, por supuesto, nada más lejos!.
El calentón ex compañero de colegio había recibido mi atención en algún momento allá lejos y hace tiempo y evidentemente se había quedado prendado de alguna de mis dotes amatorias adolescentes, porque estamos hablando de hace más de 20 años y yo esperé a entregarle mi flor a mi primer novio, un tiempo después, así que decididamente era pura paja la suya.
Pero, volviendo al calentón… No sé por qué cosas raras de la vida, este muchacho creyó que a mí me encendían este tipo de declaraciones, desde ya, todo lo contrario, no sé ustedes, pero yo necesito que conquistar a alguien represente algún tipo de reto y no que se me tiren encima cuál perros alzados!.
Por suerte se cansó y dejó de escribirme por un buen tiempo, pero con esta novedad del Blog, parece que volví a su recuerdo de adolescente excitado y en éstos días encontré la pestañita anaranjada titilando en la pantalla de mi compu.
Me saludó y me hizo saber que había leído mis escritos y que le habían gustado mucho, incluso recordó que a mis 9 años, cuando compartíamos grado, yo había ganado un concurso de cuentos o algo así, la verdad, yo no lo recordaba. Bueno, entre una cosa y otra, me sugirió salir a tomar algo, un té, un helado, un vino… Le dije que me encantaría, que de hecho, me gustaba mucho más leer eso de él que puras leches y pijas duras, le causó gracia, o vergüenza, se excusó diciendo que a muchas chicas les gusta y que le extrañaba que a mí no, pero que si no conocí tipos calentones es porque deben haber estado fingiendo conmigo todo el tiempo!. Ahá…! Bueno…, puede ser… Pero, en todo caso, me gusta más así.
Le dije que encantada saldría con él, y que así seguramente, dependiendo de cómo se portara, y ya que le gustaba tanto, tendría más material para seguir escribiendo en mi Blog. De pronto parece que sonó su teléfono!!! Pasaron unos segundos y se desconectó…
Puede que sí o puede que no vuelva a conseguir un tipo en mi vida a raíz de este Blog, lo seguro es que me voy a librar de los pajeros, los jodidos, los cagones y los boludos!. Y ya eso es bastante.
viernes, 23 de abril de 2010
Teoría de la estatura
Qué difícil entrenamiento el de aguzar la puntería… resulta que ahora de pronto, tengo que elegir mejor… tengo que pasar de elegir mi peor pesadilla a elegir algo copado… Bueh, veamos… Pienso, pienso… Puede que todo radique en una cuestión de estatura?.
Si, desde hace 20 años que no hago más que salir con bajitos, petizos, enanos, adjetivalmente puede sonar más o menos cariñoso, pero específicamente es eso,… tipos de baja estatura o de menor estatura que yo. Y no crean que estoy jugando con las palabras, metaforizando, intentando demostrar ser más que ellos, sino que concreta y definitivamente soy más alta!, ellos no llegan al metro setenta.
Y de ésta experiencia con petizos surge mi teoría.
Teoría de la estatura:
A todos estos tipos siempre les faltó algo… No sería justamente ese algo lo que podría haberse albergado en los 5 u 8cm, digamos para no sonar pretenciosa, que les faltaban?. No será la de superar mi estatura la condición básica y práctica para poder brindarme lo que deseo?.
Por otro lado… debe estar buenísimo cumplir con el primer plano cinematográfico tan visto de los pies, en el beso apasionado, cuándo ella sube a sus metatarsos y todo queda clarísimo… no se necesita nada más que esa imagen para representar lo bien que la van a pasar… Bueno ahora visualicen esta imagen… Primer plano de nuestros pies, los del petiso y los míos, los de él bien y los míos separados unos 30cm entre sí y las piernas ligeramente flexionadas... no me digan que ésta última imagen da “La van a pasar bomba” igual que la primera…
Desarrollando la teoría de la estatura:
Esta teoría se aplicaría así: Uno clasifica las cualidades deseadas y les otorga valores en centímetros. Por ejemplo…
Veamos, busco a alguien capaz de dar tanto como recibir?, ok, eso es importante, entonces… ocuparía unos 3cm digamos. Agreguemos la cualidad de poseer un par de zapatos como la gente y un pantalón para poder acompañarme a alguna fiesta… 2cm?. Si me pongo en exigente podría sumarle a esto, la capacidad de cuidarme, en el caso en que lo olvide de nuevo… 1,5cm? Y pongámosle, ya que estamos, un mínimo de delicadeza o consideración… 0,5cm les parece bien?
Bueno, déjenme ver cuánto da la cuenta… 7cm.
Debo buscar a alguien de 1,77m.
¿Será mucho pedir?. ¿Será posible mi teoría?, ¿podrán éstas cualidades radicar en una diferencia de 7 cm?.
No lo sé, la teoría no ha sido aplicada aún, pero yo por las dudas… A por altos!!!
Y no sólo eso, si me pongo en exquisita, sigo el consejo de mi hermana: Vos buscá un “potro”, basta de feos!, Que sea tan pero tan potro, que la fea de la pareja seas vos!, así, cuándo las minas se pregunten, qué hace semejante potro con esta fea?, vos puedas darte vuelta y decirles, si flaca, seeee, me eligió a mí y vos te queresma!.
Si, desde hace 20 años que no hago más que salir con bajitos, petizos, enanos, adjetivalmente puede sonar más o menos cariñoso, pero específicamente es eso,… tipos de baja estatura o de menor estatura que yo. Y no crean que estoy jugando con las palabras, metaforizando, intentando demostrar ser más que ellos, sino que concreta y definitivamente soy más alta!, ellos no llegan al metro setenta.
Y de ésta experiencia con petizos surge mi teoría.
Teoría de la estatura:
A todos estos tipos siempre les faltó algo… No sería justamente ese algo lo que podría haberse albergado en los 5 u 8cm, digamos para no sonar pretenciosa, que les faltaban?. No será la de superar mi estatura la condición básica y práctica para poder brindarme lo que deseo?.
Por otro lado… debe estar buenísimo cumplir con el primer plano cinematográfico tan visto de los pies, en el beso apasionado, cuándo ella sube a sus metatarsos y todo queda clarísimo… no se necesita nada más que esa imagen para representar lo bien que la van a pasar… Bueno ahora visualicen esta imagen… Primer plano de nuestros pies, los del petiso y los míos, los de él bien y los míos separados unos 30cm entre sí y las piernas ligeramente flexionadas... no me digan que ésta última imagen da “La van a pasar bomba” igual que la primera…
Desarrollando la teoría de la estatura:
Esta teoría se aplicaría así: Uno clasifica las cualidades deseadas y les otorga valores en centímetros. Por ejemplo…
Veamos, busco a alguien capaz de dar tanto como recibir?, ok, eso es importante, entonces… ocuparía unos 3cm digamos. Agreguemos la cualidad de poseer un par de zapatos como la gente y un pantalón para poder acompañarme a alguna fiesta… 2cm?. Si me pongo en exigente podría sumarle a esto, la capacidad de cuidarme, en el caso en que lo olvide de nuevo… 1,5cm? Y pongámosle, ya que estamos, un mínimo de delicadeza o consideración… 0,5cm les parece bien?
Bueno, déjenme ver cuánto da la cuenta… 7cm.
Debo buscar a alguien de 1,77m.
¿Será mucho pedir?. ¿Será posible mi teoría?, ¿podrán éstas cualidades radicar en una diferencia de 7 cm?.
No lo sé, la teoría no ha sido aplicada aún, pero yo por las dudas… A por altos!!!
Y no sólo eso, si me pongo en exquisita, sigo el consejo de mi hermana: Vos buscá un “potro”, basta de feos!, Que sea tan pero tan potro, que la fea de la pareja seas vos!, así, cuándo las minas se pregunten, qué hace semejante potro con esta fea?, vos puedas darte vuelta y decirles, si flaca, seeee, me eligió a mí y vos te queresma!.
jueves, 22 de abril de 2010
Yo también!!!
Le pregunto a una amiga si conoce a alguien con quién ella crea que me puede interesar ir al cine o salir a comer. Piensa un rato y me dice que sí, nos pone en contacto y chateamos un poco, intercambiamos fotos, nos oímos las voces y arreglamos para salir un Domingo por la tarde, informalmente, relajados…
Bajo con mi casco colgado del brazo, lista para montarme en su moto, saludo, sonreímos y convenimos en que sería mucho más relajado e informal, si subo, preparo el termo con agua, el mate, paramos por ahí a comprar unas facturas y charlamos mientras merendamos frente al río. Perfecto!.
Parece no ser dueño de una plancha, pero eso no me molesta para nada, tiene arrugas en la remera, pero ni una sola alrededor de los ojos, y eso que ya pasó los cuarenta... pero no parece... ni rastros de panza cuarentona... debe haber tenido una vida tranquila, viajando, viviendo un poco acá, otro poco allá, linda voz, buen vocabulario, me relajo y podemos hablar de todo un poco, sus viajes, sus planes de casa nueva en Tigre, mi hija de cinco años, mis clases, la muerte reciente de su padre, mis ex, sus ex. Terminamos de tomar mate y subo a su moto de nuevo, mientras vamos andando por alguna avenida esquivando coches me confiesa que es un placer llevarme porque sé dejarme llevar en moto… Sé acompañar, es fácil llevarme porque puede maniobrar y mi cuerpo lo acompaña… por un momento dudo de que sea un levante conocido por motoqueros, pero de todas formas me halaga así que agradezco. Vamos bien.
Paramos en algunas librerías porque yo estaba buscando un libro en especial que no encontraba… Me sugiere muy relajadamente ir con la moto hasta la otra punta de la ciudad a buscar otras librerías, ya que adora ir en moto para todos lados y es un placer llevarme… me subo de nuevo y acompaño hacia un lado y hacia el otro con el cuerpo, por entre los autos, tomándome de su cintura ni demasiado fuerte ni demasiado suave.
Recorremos las librerías que encontramos abiertas sin encontrar el libro que buscaba, después de dar un par de vueltas me siento cansada y le propongo seguirla otro día. Me alcanza hasta casa, nos despedimos y me pregunta si realmente la vamos a seguir otro día o eso fue todo, reafirmo mi voluntad de seguirla otro día y nos despedimos.
Chateando, al día siguiente, me pregunta en qué momento nos vamos a volver a ver, entonces le comento que los días en los que no estoy con mi hija, por ejemplo, el próximo Viernes, cine o algo así… me propone salir con mi hija, llevarla a remar a Tigre, dónde él rema, me parece rara su propuesta y le explico por qué creo que no es una buena idea.
Me insiste en vernos antes, durante la semana y le digo que no puedo, justamente, porque estoy con mi hija…
“A ver flaca… Yo quiero novia, si flaca, no necesito una amiga bonita que me cuente sus problemas y escarbe los míos, busco novia flaca, me ilusioné con vos como hace mil años no me pasaba, amigas de esas tengo varias y ya no me las banco, una pena, porque charlar con vos me re va, pero yo quiero meterme en tu cama, hacer cucharita… yo busco novia”.
Yo también!!! Yo, de ahora en más también busco novia!!! Decidida y definitivamente novia, ni motoqueros, ni pelados, ni extranjeros, ni pescados.
Bajo con mi casco colgado del brazo, lista para montarme en su moto, saludo, sonreímos y convenimos en que sería mucho más relajado e informal, si subo, preparo el termo con agua, el mate, paramos por ahí a comprar unas facturas y charlamos mientras merendamos frente al río. Perfecto!.
Parece no ser dueño de una plancha, pero eso no me molesta para nada, tiene arrugas en la remera, pero ni una sola alrededor de los ojos, y eso que ya pasó los cuarenta... pero no parece... ni rastros de panza cuarentona... debe haber tenido una vida tranquila, viajando, viviendo un poco acá, otro poco allá, linda voz, buen vocabulario, me relajo y podemos hablar de todo un poco, sus viajes, sus planes de casa nueva en Tigre, mi hija de cinco años, mis clases, la muerte reciente de su padre, mis ex, sus ex. Terminamos de tomar mate y subo a su moto de nuevo, mientras vamos andando por alguna avenida esquivando coches me confiesa que es un placer llevarme porque sé dejarme llevar en moto… Sé acompañar, es fácil llevarme porque puede maniobrar y mi cuerpo lo acompaña… por un momento dudo de que sea un levante conocido por motoqueros, pero de todas formas me halaga así que agradezco. Vamos bien.
Paramos en algunas librerías porque yo estaba buscando un libro en especial que no encontraba… Me sugiere muy relajadamente ir con la moto hasta la otra punta de la ciudad a buscar otras librerías, ya que adora ir en moto para todos lados y es un placer llevarme… me subo de nuevo y acompaño hacia un lado y hacia el otro con el cuerpo, por entre los autos, tomándome de su cintura ni demasiado fuerte ni demasiado suave.
Recorremos las librerías que encontramos abiertas sin encontrar el libro que buscaba, después de dar un par de vueltas me siento cansada y le propongo seguirla otro día. Me alcanza hasta casa, nos despedimos y me pregunta si realmente la vamos a seguir otro día o eso fue todo, reafirmo mi voluntad de seguirla otro día y nos despedimos.
Chateando, al día siguiente, me pregunta en qué momento nos vamos a volver a ver, entonces le comento que los días en los que no estoy con mi hija, por ejemplo, el próximo Viernes, cine o algo así… me propone salir con mi hija, llevarla a remar a Tigre, dónde él rema, me parece rara su propuesta y le explico por qué creo que no es una buena idea.
Me insiste en vernos antes, durante la semana y le digo que no puedo, justamente, porque estoy con mi hija…
“A ver flaca… Yo quiero novia, si flaca, no necesito una amiga bonita que me cuente sus problemas y escarbe los míos, busco novia flaca, me ilusioné con vos como hace mil años no me pasaba, amigas de esas tengo varias y ya no me las banco, una pena, porque charlar con vos me re va, pero yo quiero meterme en tu cama, hacer cucharita… yo busco novia”.
Yo también!!! Yo, de ahora en más también busco novia!!! Decidida y definitivamente novia, ni motoqueros, ni pelados, ni extranjeros, ni pescados.
miércoles, 21 de abril de 2010
Sushiman por Internet
Parece que últimamente todo nace en Internet, uno empieza a comunicarse con gente que dejó de ver hace mucho, con conocidos de conocidos que alguna vez cruzó en algún lugar, con desconocidos absolutos y hasta con gente que va a ver ese mismo día dos horas después.
Pero nadie se priva de la magia de Internet, yo tampoco!
Una de las personas que me contactó, fue el Sushiman. El encanto de chatear con el Sushiman es la revelación de lo desconocido, de la sorpresa misma, porque de todas las reglas existentes en la ortografía de éste y de todos los demás idiomas conocidos, el Sushiman tiene el don de pifiarle a todas!, y lo lleva de mil maravillas! “Ola ermosa!, beamonos, que me desis???”, frases básicas, leídas y sabidas de memoria, que escritas por él cobran otro sentido, pasan a ser absolutamente mágicas, nuevas e intrigantes, ya que una se pregunta constantemente si quiso decir esto o lo otro… En fin, una dulzura.
Los que me conocen saben que me es dificilísimo resistir tamaña candidez y por eso lo invité a casa a ver mi serie favorita.
Cuándo bajé a abrir la puerta estaba de perfil, y gracias a eso pude apreciar su distinguido corte de pelo, bien cortito en toda la cabeza a excepción del final, casi llegando a la nuca, dónde se había dejado una fenomenal coleta revelando su pelo claro y ondulado. Llevaba puesta una de las tantas camisetas de river plate o habrá sido de algún otro cuadro con esos mismos colores?… bueno, una de esas camisetas de futbol de un brillo inconfundible y el más fino poliéster, unas bermudas de jean y unas zapatillas que si mal no recuerdo tranquilamente podría haber terminado de atar a su correspondiente tobillo.
Abrí la puerta dejando entrar una fuerte brisa marina, ahí descubrí que era más que evidente su profesión, o eso o era un salmoncito en camiseta de river plate, un sashimi con zapatillas o un niguiri con coleta!!!.
Vi mi serie favorita y hablamos hasta las mil de la mañana recordando lugares de nuestra adolescencia, situaciones y amigos. Compartimos experiencias de ex cónyuges, hijos y familia… No sé si volveremos a encontrarnos, pero sigo leyéndolo por Internet, en su propio y único dialecto, dándome cada tanto sus “Vuenos diaz”, mandándome un “Veso” o simplemente preguntándome “que honda?”. Y no pienso dejar de leerlo, porque, ¿quién puede decir que conoce a un bombón de pescado que escribe en idioma de hadas?. Eh?.
Y quién puede comparar su fuerte olor a pescado con el dulzor mas grande, sino él?, ese dulzor que te acalambra las mandíbulas, o con el frío extremo de un trago que te llega hasta las sienes y te congela el cerebro por un segundo, o con la acción de girar y girar hasta parar y ver cómo uno está inmóvil y todo lo demás se desdibuja, se agranda y se achica y se mueve para todos lados.
Pero nadie se priva de la magia de Internet, yo tampoco!
Una de las personas que me contactó, fue el Sushiman. El encanto de chatear con el Sushiman es la revelación de lo desconocido, de la sorpresa misma, porque de todas las reglas existentes en la ortografía de éste y de todos los demás idiomas conocidos, el Sushiman tiene el don de pifiarle a todas!, y lo lleva de mil maravillas! “Ola ermosa!, beamonos, que me desis???”, frases básicas, leídas y sabidas de memoria, que escritas por él cobran otro sentido, pasan a ser absolutamente mágicas, nuevas e intrigantes, ya que una se pregunta constantemente si quiso decir esto o lo otro… En fin, una dulzura.
Los que me conocen saben que me es dificilísimo resistir tamaña candidez y por eso lo invité a casa a ver mi serie favorita.
Cuándo bajé a abrir la puerta estaba de perfil, y gracias a eso pude apreciar su distinguido corte de pelo, bien cortito en toda la cabeza a excepción del final, casi llegando a la nuca, dónde se había dejado una fenomenal coleta revelando su pelo claro y ondulado. Llevaba puesta una de las tantas camisetas de river plate o habrá sido de algún otro cuadro con esos mismos colores?… bueno, una de esas camisetas de futbol de un brillo inconfundible y el más fino poliéster, unas bermudas de jean y unas zapatillas que si mal no recuerdo tranquilamente podría haber terminado de atar a su correspondiente tobillo.
Abrí la puerta dejando entrar una fuerte brisa marina, ahí descubrí que era más que evidente su profesión, o eso o era un salmoncito en camiseta de river plate, un sashimi con zapatillas o un niguiri con coleta!!!.
Vi mi serie favorita y hablamos hasta las mil de la mañana recordando lugares de nuestra adolescencia, situaciones y amigos. Compartimos experiencias de ex cónyuges, hijos y familia… No sé si volveremos a encontrarnos, pero sigo leyéndolo por Internet, en su propio y único dialecto, dándome cada tanto sus “Vuenos diaz”, mandándome un “Veso” o simplemente preguntándome “que honda?”. Y no pienso dejar de leerlo, porque, ¿quién puede decir que conoce a un bombón de pescado que escribe en idioma de hadas?. Eh?.
Y quién puede comparar su fuerte olor a pescado con el dulzor mas grande, sino él?, ese dulzor que te acalambra las mandíbulas, o con el frío extremo de un trago que te llega hasta las sienes y te congela el cerebro por un segundo, o con la acción de girar y girar hasta parar y ver cómo uno está inmóvil y todo lo demás se desdibuja, se agranda y se achica y se mueve para todos lados.
martes, 20 de abril de 2010
Cuánto sabés de relojes!!!.
Pelotuda, con ojitos soñadores, cabeza de lado, sonrisa pintada… Todo huele bien, todo sabe bien, el mundo es un lugar maravilloso y las fuerzas del destino están de mi lado!!!
Así salí de su casa esa mañana, así caminé por calles con baldozas rotas, cagadas y meadas, como si estuvieran especialmente alfombradas para mí, de la misma manera todo era perfecto, el clima, mi edad, su baja estatura, mis grandes pies y hasta las bombitas que colgaban de los cables del techo de su monoambiente alquilado en el abasto. Todo era tan maravilloso, todo ES tan maravilloso en esos momentos!.
Pero no deberíamos aprender a disfrutarlo de una manera un poco menos fantasiosa?, aprender a que ese estado es lo que es, un estado de ilusión, ni mas ni menos?.
Las bombitas colgando del techo no son agradables en ningún lado y tampoco en un monoambiente del abasto.
No deberíamos poder mantener esa concepción y ser capaces de amar de forma más real?. Tampoco, su aliento de fumador o su olor a bolas son perfumes exóticos que sólo yo por ser especial puedo apreciar, no, son olores feos!, dejémonos de joder…
Podremos alguna vez aprender a amar como aman los hombres?, sin transportarnos al país de las mil maravillas?, viviendo en este mismo mundo jodido, aburrido y viejo, en dónde algunos días sale el sol y otros llueve? A veces enamoradas y a veces no, pero en el mismo mundo!?.
Por qué para nosotras cambia todo cuando nos enamoramos y no sólo el sentimiento concreto de estar enamoradas?. Por qué no podemos separar ese estado, de la visión real de ellos y del mundo?
En qué momento pasan a ser los hacedores de lo que justo nos faltaba, los capaces de lo imposible, los sabios del TODO?
Una amiga me reenvió un mensaje de otra amiga con esta frase: “LOS HOMBRES SON UNOS HIJOS DE PUTA Y CABRONES. Y ADEMAS ESTAN MAS PERDIDOS EN ESTA VIDA QUE NOSOTRAS, mientras tengas esto en tu cabeza metido, no podrán hacerte daño.”
Pero yo todavía dudo y me pregunto… será tan así? Si están más perdidos que nosotras… cómo mierda hacen para seguir encontrándonos?
Otra amiga me contó un chiste… Ella con la cabeza sobre el hombro de él suspira y le pregunta… Qué hora es?. El mira el reloj y dice… Las nueve menos cuarto. Ella sonríe, vuelve a suspirar y dice… Ay mi amor!, cuánto sabés de relojes!!!.
La mayoría de éstos pelotudos, a menos que sean relojeros, claro, no sólo no saben de relojes sino que no saben de miles y miles de otras tantas cosas en las cuáles nosotras los creemos catedráticos!. Pero tampoco tienen por qué saber. Ni ellos afirman saber!. Nosotras les otorgamos el don de la sabiduría, como prueba de nuestra total y absoluta entrega y después olvidamos que fue nuestro regalo y repetimos hasta convencernos… así estén escarbándose las narices esperando a que cambie el semáforo…“Ay mi amor!, cuánto sabés de relojes!!!”.
Así salí de su casa esa mañana, así caminé por calles con baldozas rotas, cagadas y meadas, como si estuvieran especialmente alfombradas para mí, de la misma manera todo era perfecto, el clima, mi edad, su baja estatura, mis grandes pies y hasta las bombitas que colgaban de los cables del techo de su monoambiente alquilado en el abasto. Todo era tan maravilloso, todo ES tan maravilloso en esos momentos!.
Pero no deberíamos aprender a disfrutarlo de una manera un poco menos fantasiosa?, aprender a que ese estado es lo que es, un estado de ilusión, ni mas ni menos?.
Las bombitas colgando del techo no son agradables en ningún lado y tampoco en un monoambiente del abasto.
No deberíamos poder mantener esa concepción y ser capaces de amar de forma más real?. Tampoco, su aliento de fumador o su olor a bolas son perfumes exóticos que sólo yo por ser especial puedo apreciar, no, son olores feos!, dejémonos de joder…
Podremos alguna vez aprender a amar como aman los hombres?, sin transportarnos al país de las mil maravillas?, viviendo en este mismo mundo jodido, aburrido y viejo, en dónde algunos días sale el sol y otros llueve? A veces enamoradas y a veces no, pero en el mismo mundo!?.
Por qué para nosotras cambia todo cuando nos enamoramos y no sólo el sentimiento concreto de estar enamoradas?. Por qué no podemos separar ese estado, de la visión real de ellos y del mundo?
En qué momento pasan a ser los hacedores de lo que justo nos faltaba, los capaces de lo imposible, los sabios del TODO?
Una amiga me reenvió un mensaje de otra amiga con esta frase: “LOS HOMBRES SON UNOS HIJOS DE PUTA Y CABRONES. Y ADEMAS ESTAN MAS PERDIDOS EN ESTA VIDA QUE NOSOTRAS, mientras tengas esto en tu cabeza metido, no podrán hacerte daño.”
Pero yo todavía dudo y me pregunto… será tan así? Si están más perdidos que nosotras… cómo mierda hacen para seguir encontrándonos?
Otra amiga me contó un chiste… Ella con la cabeza sobre el hombro de él suspira y le pregunta… Qué hora es?. El mira el reloj y dice… Las nueve menos cuarto. Ella sonríe, vuelve a suspirar y dice… Ay mi amor!, cuánto sabés de relojes!!!.
La mayoría de éstos pelotudos, a menos que sean relojeros, claro, no sólo no saben de relojes sino que no saben de miles y miles de otras tantas cosas en las cuáles nosotras los creemos catedráticos!. Pero tampoco tienen por qué saber. Ni ellos afirman saber!. Nosotras les otorgamos el don de la sabiduría, como prueba de nuestra total y absoluta entrega y después olvidamos que fue nuestro regalo y repetimos hasta convencernos… así estén escarbándose las narices esperando a que cambie el semáforo…“Ay mi amor!, cuánto sabés de relojes!!!”.
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